Hipoacusia neurosensorial: qué es y qué opciones hay

Si te han dicho que tienes hipoacusia neurosensorial, aquí tienes qué significa, por qué ocurre y qué se puede hacer. Es el tipo de pérdida más común en adultos.

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Rehabilitación Auditiva
Hipoacusia neurosensorial: qué es y qué opciones hay

El tipo de pérdida auditiva más común en adultos

Si te han dicho que tienes una "hipoacusia neurosensorial", puede que hayas salido de la consulta con la palabra apuntada en un papel y poco más. Es, con diferencia, el tipo de pérdida de audición más frecuente en adultos, así que merece la pena entender qué significa, por qué ocurre y —lo más importante— qué se puede hacer.

Si aún no tienes claros los tipos de pérdida en general, te recomiendo empezar por Qué es la pérdida de audición: tipos, grados y causas. Aquí nos centramos en la neurosensorial.

Qué significa "neurosensorial"

La palabra lo dice casi todo si la partimos en dos: "sensorial" apunta a los sensores del oído, y "neuro" al nervio.

En una hipoacusia neurosensorial el fallo está en el oído interno o en la vía nerviosa, no en el oído externo o medio. En concreto, suele estar en las células ciliadas de la cóclea —esas células microscópicas que convierten las vibraciones del sonido en señales eléctricas— o, con menos frecuencia, en el nervio auditivo que lleva esas señales al cerebro.

Esto la distingue de la hipoacusia conductiva, en la que el problema es un obstáculo mecánico (un tapón, líquido, una otitis) que impide que el sonido llegue bien. La conductiva a menudo se puede tratar y revertir. La neurosensorial funciona distinto.

Por qué "oigo pero no entiendo"

Cuando las células ciliadas se dañan, no se pierde volumen por igual: se pierde sobre todo claridad, y normalmente empezando por las frecuencias agudas. Por eso el síntoma típico no es "no oigo nada", sino oír que alguien habla pero no distinguir las palabras, especialmente si hay ruido de fondo.

Es la famosa sensación de "oigo pero no entiendo", que explico a fondo en este artículo. Amplificar el sonido ayuda, pero no basta por sí solo, porque el problema no es solo de cantidad sino de calidad de la señal que llega al cerebro.

Las causas más frecuentes

La hipoacusia neurosensorial puede aparecer por varias vías:

La edad (presbiacusia). El desgaste natural de la cóclea con los años es la causa número uno. Lo trato en detalle en Presbiacusia.

El ruido. La exposición a ruido intenso, laboral o de ocio, daña las células ciliadas de forma acumulativa e irreversible.

La genética. Algunas pérdidas son hereditarias o aparecen por causas congénitas.

Otras causas. Ciertas infecciones, la enfermedad de Ménière, medicamentos ototóxicos, un traumatismo o una pérdida súbita de origen a veces desconocido.

¿Se cura la hipoacusia neurosensorial?

Seamos claros: las células ciliadas dañadas no se regeneran, así que la hipoacusia neurosensorial no suele revertirse. No hay una pastilla que la cure, y conviene desconfiar de quien prometa lo contrario.

Ahora bien, no revertirse no es lo mismo que no tener solución. La neurosensorial se compensa muy bien, y la calidad de vida que se recupera es enorme. Hay dos grandes vías según el grado:

Audífonos, para pérdidas de leves a severas. No solo amplifican: procesan el sonido para devolver claridad en las frecuencias que has perdido.

Implante coclear, para pérdidas severas o profundas en las que el audífono ya no da comprensión suficiente. En lugar de amplificar, estimula directamente el nervio auditivo. Si dudas entre uno y otro, te ayudará Audífono vs. implante coclear.

En ambos casos, la clave que casi nadie te cuenta es la misma.

El dispositivo es la mitad; la otra mitad es entrenar

Como el problema afecta a la calidad de la señal, el cerebro necesita reaprender a interpretar lo que le llega. A eso se le llama rehabilitación auditiva, y es lo que marca la diferencia entre alguien que "lleva audífonos pero sigue sin entender" y alguien que recupera sus conversaciones.

Entrenar la discriminación de sonidos, practicar con ruido de fondo y ser constante es lo que hace que aproveches de verdad la tecnología. Tienes la hoja de ruta en Cómo mejorar la pérdida de audición y la hipoacusia.

En resumen

La hipoacusia neurosensorial es la pérdida de audición por daño en la cóclea o el nervio auditivo, la más común en adultos y la responsable de ese "oigo pero no entiendo". No se cura, pero se compensa muy bien con audífonos o implante coclear, y sobre todo con entrenamiento auditivo. El primer paso, como siempre, es una audiometría que confirme el tipo y el grado.

Este artículo es información general y no sustituye la valoración de un otorrino o audiólogo.

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