Grado de discapacidad por pérdida auditiva: cómo se calcula el porcentaje en España

El porcentaje no sale de mirar el audiograma por encima: sale de unas tablas del BOE que convierten tus decibelios en un número y luego lo ajustan según cómo te afecta en el día a día. Te explico el cálculo paso a paso, con un ejemplo.

Grado de discapacidad por pérdida auditiva: cómo se calcula el porcentaje en España

«¿Con mi pérdida me darían el 33 %?» es de esas preguntas que casi nunca tienen una respuesta de sí o no. El porcentaje no sale de mirar el audiograma por encima: sale de unas tablas concretas, publicadas en el BOE, que convierten tus decibelios en un número y luego lo ajustan según cómo te afecta en la vida diaria.

He leído el baremo que se aplica desde abril de 2023 (el Real Decreto 888/2022) para explicarte, con números, cómo se calcula la parte auditiva. No es asesoramiento legal, y no te puedo decir qué porcentaje te van a reconocer: eso lo decide un equipo de valoración de tu comunidad autónoma después de verte. Pero sí puedes entender de dónde sale el número y llegar a la cita sabiendo qué se mira.

La respuesta corta

  • El 33 % es la cifra que importa: a partir de ahí la ley te considera persona con discapacidad a todos los efectos.
  • La parte auditiva se calcula con una audiometría tonal hecha sin audífonos ni implante, en cuatro frecuencias de cada oído.
  • La pérdida auditiva por sí sola tiene un tope: como máximo un 40 % de deficiencia, incluso con sordera total en los dos oídos.
  • Si necesitas un implante coclear (o de tronco cerebral) por tu pérdida, la deficiencia se valora en al menos un 33 %.
  • Ese porcentaje de deficiencia es el punto de partida. El grado final se ajusta según tus limitaciones en el día a día, así que dos personas con el mismo audiograma pueden acabar con grados distintos.

Deficiencia no es lo mismo que discapacidad

Es la confusión que más líos provoca. El baremo distingue dos cosas:

  • Deficiencia: lo que falla en el cuerpo, medido con pruebas. En el oído, lo que dice la audiometría.
  • Grado de discapacidad: el resultado final. Parte de la deficiencia y la ajusta según cómo te limita en tus actividades, en tu participación (trabajo, relaciones, comunicación) y según las barreras de tu entorno.

Las tablas del oído calculan la deficiencia. Después, ese número entra en el método general del baremo, que es el mismo para cualquier condición de salud.

Paso 1: la audiometría que cuenta

El baremo usa la audiometría tonal por vía aérea, la de los pitidos con auriculares, y la pide hecha sin audífonos y sin la parte externa del implante. Es decir, se valora tu oído, no lo bien que oyes con ayuda. Si con tu audífono te defiendes bien, eso no te resta en esta parte del cálculo.

De cada oído se toman cuatro frecuencias: 500, 1.000, 2.000 y 4.000 Hz, y se suman sus umbrales (los decibelios a los que empiezas a oír cada tono). Si no tienes claro cómo leer esos números, lo explico en cómo leer el audiograma y los grados de pérdida.

Paso 2: de decibelios a porcentaje, oído por oído

Con esa suma se entra en la tabla 5.1 del baremo, que da el porcentaje de pérdida de cada oído. Algunos puntos de referencia:

  • Suma de 100 dB o menos (una media de 25 dB por frecuencia): 0 %.
  • Suma de 190 dB (media de unos 47 dB): 33,8 %.
  • Suma de 240 dB (media de 60 dB): 52,5 %.
  • Suma de 280 dB (media de 70 dB): 67,5 %.
  • Suma de 370 dB o más (media de 92,5 dB o más): 100 %.

Por encima de 100 dB, cada decibelio de más suma algo menos de un 0,4 %. Ojo: estos porcentajes son la pérdida de ese oído. Todavía no son el grado de discapacidad.

Paso 3: los dos oídos juntos

Después se combinan los dos oídos, y aquí el oído bueno pesa cinco veces más que el malo. La fórmula que usa el baremo (de la asociación americana ASHA) equivale a: (5 × el porcentaje del mejor oído + el porcentaje del peor) ÷ 6.

Tiene su lógica: si un oído oye bien, te apoyas en él. Pero también explica por qué la sordera de un solo oído da porcentajes bajos. Con un oído completamente sordo y el otro normal, la pérdida binaural se queda en un 16,7 %.

Paso 4: el tope del 40 %

El último paso de la parte auditiva convierte esa pérdida binaural en deficiencia de la persona. Para las sorderas neurosensoriales y mixtas se usa la tabla 5.3A:

  • 16,7 % de pérdida binaural (un oído sordo y el otro normal): 11 %.
  • Entre 30 y 32,5 %: 20 %.
  • Entre 50,1 y 52,5 %: 28 %.
  • Entre 68,6 y 73 %: 33 %.
  • Entre 96,5 y 100 % (sordera total en ambos oídos): 40 %.

La audición sola, por tanto, nunca pasa del 40 % de deficiencia. Y para que llegue por sí misma al 33 % hace falta una pérdida grave: una media de unos 71 dB o más en los dos oídos. Las sorderas solo de transmisión (conductivas) tienen otra tabla, la 5.3B, con un tope del 35 %.

Un ejemplo con números

Pongamos una persona con una pérdida neurosensorial de 60 dB en las cuatro frecuencias de los dos oídos, una pérdida de las que se suelen adaptar con audífonos:

  • Suma por oído: 60 + 60 + 60 + 60 = 240 dB.
  • Tabla 5.1: 52,5 % en cada oído.
  • Binaural: como los dos oídos son iguales, 52,5 %.
  • Tabla 5.3A: 28 % de deficiencia.

Con un 28 %, la audiometría sola no llega al 33 %. Pero ese 28 % es el punto de partida, no el final.

Por qué el grado final puede ser distinto

Ese 28 % sitúa a la persona del ejemplo en la clase 2 del baremo, la que va del 25 % al 49 %. Dentro de esa clase, el equipo de valoración ajusta el grado con otros baremos:

  • Limitaciones en la actividad: qué te cuesta hacer, como conversar, usar el teléfono o seguir una reunión.
  • Restricciones en la participación: cómo te afecta en tu vida real. Incluye un cuestionario que respondes tú.
  • Barreras del entorno: solo puede subir el grado, nunca bajarlo.

Estos ajustes mueven el grado dentro de la clase que marcó la deficiencia. Con la pérdida auditiva como única deficiencia, el resultado se queda por regla general entre el 25 % y el 49 %, así que la persona del ejemplo puede terminar por debajo o por encima del 33 % según cómo le limite la pérdida en el día a día. Por eso lo que cuentes en la valoración, y los informes que lleves, importan.

Las tablas del oído solo usan la audiometría tonal. La dificultad para entender el habla, sobre todo con ruido, no entra en esas tablas: donde se refleja es en estos baremos de actividad y participación. Y si hay otras deficiencias, como una del lenguaje, se combinan con la auditiva y el resultado puede ser mayor.

Casos especiales

Si llevas o necesitas un implante coclear

El baremo dice que se evaluará una deficiencia de al menos un 33 % en las personas que precisen un implante coclear o de tronco cerebral por pérdida de audición. Como la audiometría se hace sin el procesador, lo que se valora es tu oído sin ayuda. Si estás en ese punto, te puede servir qué esperar del implante coclear en adultos.

Si tienes acúfenos

Si tienes acúfenos y además pérdida auditiva, se añade un 5 % a la pérdida binaural, antes de convertirla con la tabla 5.3A. Si no hay pérdida auditiva, los acúfenos solo cuentan por su repercusión psicológica, si la hay.

Si la sordera es de un solo oído

Con un oído normal, el cálculo queda en torno a un 11 % de deficiencia aunque el otro oído no oiga nada. Es de las situaciones en las que más choca el número con lo que se vive: localizar sonidos o seguir una conversación en un bar cuesta mucho. Con la audición como única deficiencia, es difícil llegar al 33 %. Sobre las opciones de tratamiento, escribí sobre la sordera unilateral y el implante coclear.

Si es un niño pequeño

Cuando un bebé o un niño todavía no puede hacer una audiometría tonal, se valora con el diagnóstico y las pruebas objetivas, como los potenciales evocados. Si se prevé una deficiencia auditiva permanente, se puede asignar un 33 % inicial, con revisiones periódicas hasta que la pérdida se pueda medir. También se tiene en cuenta cómo afecta al desarrollo del lenguaje y al equilibrio. Si estás en los primeros pasos, te puede ayudar esta guía sobre el diagnóstico de la hipoacusia infantil.

Cómo se pide

  • Dónde: en el centro base o centro de valoración de tu comunidad autónoma (el nombre cambia de una comunidad a otra). En Ceuta y Melilla lo gestiona el Imserso.
  • Qué llevar: una audiometría tonal reciente de los dos oídos y los informes del otorrino. Si los tienes, también informes de logopedia, del audioprotesista o del trabajo que describan cómo te afecta.
  • Quién te valora: un equipo multiprofesional que te examina. Puedes ir con una persona de confianza, y la valoración debe hacerse en condiciones accesibles, así que puedes pedir los apoyos que necesites para comunicarte.
  • Plazo: la administración tiene hasta seis meses para resolver, y el grado reconocido cuenta desde la fecha de la solicitud.
  • Si no estás de acuerdo: puedes presentar una reclamación previa antes de acudir a los juzgados de lo social.
  • Revisión: puedes pedirla cuando hayan pasado al menos dos años desde la resolución, o antes si acreditas que tu situación ha cambiado de forma importante.

Si ya tenías reconocido un 33 % o más con el baremo anterior, no tienes que volver a pedirlo. El baremo nuevo se te aplicará cuando se revise.

Para el trámite concreto de tu comunidad, las asociaciones de personas con pérdida auditiva suelen conocer bien el procedimiento local.

Lo que este número no dice

El porcentaje no mide cuánto te cuesta tu sordera. Un 28 % puede ser una vida entera de conversaciones a medias. Y tampoco decide qué puedes hacer ni hasta dónde puedes llegar con rehabilitación. Sirve para algo concreto, acceder a derechos y apoyos, y conviene tratarlo así.

Tampoco hay que confundirlo con otras dos cosas. Con los grados clínicos de pérdida (leve, moderada, grave…): el propio BIAP avisa de que su escala no sirve para cuantificar la discapacidad. Y con la incapacidad laboral, que es un trámite distinto y valora si puedes seguir haciendo tu trabajo; lo explico en qué es la hipoacusia neurosensorial.

Preguntas frecuentes

¿Una hipoacusia leve da discapacidad?

Con la audición como única deficiencia, es muy difícil. Una pérdida leve, de hasta 40 dB, suma como mucho 160 dB por oído. Eso da un 22,5 % por oído en la tabla y termina en torno a un 15 % de deficiencia.

¿Oír bien con audífonos me baja el porcentaje?

La parte auditiva no, porque la audiometría se hace sin audífonos. Lo que sí se valora es cómo te limita la pérdida en el día a día.

¿Cuánto tarda en resolverse?

La administración tiene un plazo máximo de seis meses desde que presentas la solicitud. Si te lo reconocen, cuenta desde la fecha en que lo pediste.

¿El grado es para siempre?

La resolución indica la fecha en que puede revisarse. Además, tú puedes pedir una revisión a partir de los dos años, o antes si tu situación ha cambiado de forma importante.

Fuentes

Este artículo es información general basada en el baremo publicado en el BOE y no es asesoramiento legal. El grado de discapacidad lo determina el equipo de valoración de tu comunidad autónoma.

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