Simulación educativa
Este simulador te permite comparar un mismo audio en diferentes escenarios de escucha, incluyendo pérdida auditiva e implante coclear. Es una aproximación educativa: no representa exactamente lo que cada persona experimenta, ya que la percepción del sonido depende de muchos factores individuales.
En este simulador, los canales representan cuánta información sonora se conserva del habla.
Menos canales implican un sonido más borroso y con menos detalle, mientras que más canales permiten conservar algo más de claridad.
Entre un modo y otro solo cambia el número de canales. El rango de frecuencias (188 – 7938 Hz, el de la asignación por defecto de un procesador Nucleus) y el volumen de salida son idénticos en los tres, para que lo que oigas al comparar sea el efecto de los canales y no otra cosa.
Primero selecciona una frase y un tipo de voz. Después podrás escuchar esa misma locución como referencia original, con pérdida auditiva y con simulación educativa de implante coclear.
Escucha primero el audio original y úsalo como referencia. Después compáralo con las simulaciones de pérdida auditiva leve, moderada y severa.
Selecciona un escenario y reproduce el mismo audio para notar cómo cambian los detalles del habla.
Audio de muestra
Muchas consonantes (como "s", "f" o "t") concentran parte de su energía en frecuencias altas. Cuando esas frecuencias se atenúan, el habla puede seguir oyéndose, pero resulta menos clara y más difícil de distinguir.
El simulador de implante coclear ofrece tres modos. Los modos CI · 4 canales, CI · 8 canales y CI · 12 canales muestran de forma educativa cómo puede cambiar el sonido cuando varía la cantidad de información sonora disponible.
Audio de muestra · modo seleccionado
El implante reparte el sonido entre 8 electrodos colocados a lo largo de la cóclea. Los de la base (fuera) llevan los agudos; los del ápex (centro), los graves.
Borde exterior: base, agudosCentro: ápex, graves
| Electrodo | Banda de frecuencia |
|---|---|
| 1 | 188 Hz – 300 Hz |
| 2 | 300 Hz – 479 Hz |
| 3 | 479 Hz – 765 Hz |
| 4 | 765 Hz – 1,2 kHz |
| 5 | 1,2 kHz – 2,0 kHz |
| 6 | 2,0 kHz – 3,1 kHz |
| 7 | 3,1 kHz – 5,0 kHz |
| 8 | 5,0 kHz – 7,9 kHz |
Un implante coclear no devuelve la audición tal y como era antes. No amplifica el sonido: lo convierte en impulsos eléctricos que estimulan directamente el nervio auditivo. El oído se salta la parte dañada, y a cambio el cerebro recibe una señal nueva que tiene que aprender a interpretar desde cero.
En los primeros días, la descripción más repetida es que las voces suenan metálicas o robóticas. Mucha gente lo compara con una radio mal sintonizada, con dibujos animados o con alguien hablando a través de un ventilador. Es frecuente distinguir que hay voz sin llegar a entender las palabras, y notar que los sonidos agudos —la s, la ch— son los que peor llegan.
Eso cambia. A lo largo de las semanas y los meses siguientes, el cerebro reorganiza esa señal y deja de percibirla como algo extraño: las voces vuelven a sonar a voces. No ocurre solo con el paso del tiempo, sino con la exposición y el entrenamiento, y por eso la rehabilitación auditiva pesa tanto en el resultado final.
Conviene saber qué muestra el simulador de esta página y qué no. Muestra una aproximación a la señal del principio, cuando el cerebro todavía no la ha aprendido. No puede reproducir la adaptación, que es justo la parte que más cambia la experiencia real. Dicho de otro modo: se parece más al día uno que al año dos.
Varía mucho de una persona a otra. Es habitual notar mejoras claras en los primeros meses y seguir progresando durante el primer o segundo año. Influyen el tiempo que se haya pasado sin oír, la edad, la constancia en el entrenamiento y el ajuste del procesador.
Normalmente no. En la activación es común detectar sonido sin comprender palabras. La comprensión llega con la práctica, y suele aparecer antes en entornos silenciosos que con ruido de fondo.
Es lo que más cuesta. El habla se recupera antes que la música, porque la melodía depende de matices de frecuencia que el implante transmite peor que el ritmo. Muchos usuarios recuperan el disfrute con el tiempo y con escucha dirigida.