Starkey: del taller de reparación a la inteligencia artificial
Empezó como un pequeño taller de reparación en 1967 y se convirtió en la gran marca de audición de Estados Unidos. La historia de Starkey, del audífono de Reagan al primer audífono con inteligencia artificial.

La historia de Starkey es muy americana. En 1967, un joven llamado Bill Austin, que había dejado la carrera de medicina, abrió un pequeño taller de reparación de audífonos. Tres años después compró una empresa de moldes para el oído llamada Starkey, y se quedó con el nombre.
Austin tenía una filosofía sencilla y obsesiva: atender a cada persona como si fuera única. Esa cercanía, poco habitual en una industria dominada por grandes fabricantes europeos, convirtió a Starkey en la gran marca de audición de Estados Unidos.
El presidente que quitó el estigma
En 1983 ocurrió algo que cambió la percepción de los audífonos en todo el mundo: el presidente Ronald Reagan empezó a llevar uno de Starkey. De repente, un aparato asociado a la vejez y a la vergüenza aparecía en el hombre más poderoso del planeta. Las ventas se dispararon y, sobre todo, hablar de audífonos dejó de ser tabú.
Devolver audición al mundo
En 1984, Bill Austin y su esposa Tani crearon la Fundación Starkey, dedicada a llevar audífonos gratis a personas sin recursos en países en desarrollo. Con los años han donado más de un millón de aparatos. Para Starkey, la audición siempre fue también una causa.
El audífono que también cuida tu salud
En 2018, Starkey volvió a marcar un hito con Livio AI: el primer audífono del mundo con sensores integrados e inteligencia artificial. Además de ayudarte a oír, era capaz de detectar caídas, contar pasos y medir tu actividad. La idea: que el audífono fuera también un pequeño asistente de salud dentro del oído.
Conocer la historia de una marca ayuda a entender su filosofía, pero recuerda algo importante: el mejor audífono no es el de la marca más famosa, sino el que mejor se adapta a tu pérdida, a tu vida y a un buen proceso de adaptación. La tecnología abre la puerta; el entrenamiento auditivo es lo que te hace cruzarla.
Más información en la web oficial de Starkey.
Artículos Relacionados
Puede que también te interesen estos artículos

Historia de los audífonos: de la trompetilla a la inteligencia artificial
En poco más de un siglo hemos pasado de un cuerno de latón a un ordenador diminuto dentro del oído. La historia de los audífonos es una carrera por hacer el sonido más claro y el aparato más pequeño.

Phonak: la ingeniería suiza que puso el sonido en movimiento
De un pequeño taller de electroacústica en Zúrich a líder mundial en audífonos. La historia de Phonak es la de una obsesión suiza: hacer que la tecnología desaparezca para que solo quede la conversación.

Signia: la heredera de más de un siglo de Siemens
El nombre Signia es reciente, pero su linaje se remonta a Siemens, una de las primeras empresas del mundo en fabricar un audífono eléctrico comercial. La historia de una marca con más de un siglo a la espalda.